Este fin de semana la noticia recorrió todos los medios, y seguimos en estado de shock, sin entender por qué tanta violencia.

Fernando Báez Sosa, era un chico de 18 años, vivía en Caballito y acababa de terminar sus estudios en el Colegio Marianista. El fin de semana fue brutalmente golpeado por un grupo de rugbiers cuando salía de un boliche en Villa Gesell, once amigos que entienden la diversión como es violencia, que no miden y atacan en grupo y que hoy son culpables de un asesinato.

En este momento los familiares y amigos de Fernando están despidiendo sus restos en una sala velatoria de Caballito, para luego darle el último adiós en el cementerio de Chacarita.

No importa en qué barrio, no importa si lo conocían o no. Todos comentamos esto, a todos nos dolió, y nadie puede entender cómo la vida puede perderse así.

Sabemos que hoy son 11 los detenidos y vamos a dejar esta palabra en mayúscula porque es lo que queremos y necesitamos, porque es lo que su familia merece.

JUSTICIA.